No Pierdas de Vista la Prevención de Infecciones en Oftalmología

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En oftalmología y optometría, la prevención de infecciones es fundamental. Los profesionales de la salud visual deben mantener los más altos estándares de higiene para proteger tanto a los pacientes como al personal sanitario.

Los microorganismos pueden transmitirse de diferentes formas: a través de equipos oftálmicos desinfectados de manera inadecuada, superficies contaminadas o por contacto directo entre los pacientes y el personal sanitario. Comprender estos riesgos y conocer los patógenos implicados es esencial para lograr un control eficaz de las infecciones.

Este artículo repasa las infecciones oftálmicas más frecuentes y destaca la importancia de la desinfección de alto nivel, incluido el papel del dióxido de cloro en la prevención de su transmisión.

Por qué es importante el control de infecciones en la atención oftalmológica

El ojo es especialmente vulnerable debido a su exposición y a la delicadeza de sus estructuras. Algunos dispositivos reutilizables entran en contacto directo con la superficie ocular, las mucosas o piel no intacta. Si no se limpian y desinfectan correctamente entre pacientes, pueden actuar como vehículos de transmisión.

La prevención no depende de una única medida. Requiere una higiene de manos adecuada, la correcta clasificación del dispositivo, un proceso de reprocesamiento validado y el cumplimiento de las instrucciones de uso del fabricante.

Infecciones frecuentes en oftalmología y optometría

La queratitis es una inflamación de la córnea que puede provocar molestias importantes y afectar a la visión. Entre sus síntomas se incluyen:

  • Dolor ocular de moderado a intenso
  • Disminución de la visión
  • Ulceración corneal
  • Fotofobia o sensibilidad a la luz
  • Enrojecimiento ocular

Puede estar causada por una amplia variedad de microorganismos, entre ellos:

  • Bacterias, como Pseudomonas aeruginosa y Staphylococcus aureus
  • Parásitos, como Acanthamoeba spp.
  • Hongos, incluidas levaduras, mohos y microsporidios¹
Queratitis por Acanthamoeba: un riesgo importante

Acanthamoeba es una ameba de vida libre capaz de infectar y dañar la córnea. Puede encontrarse en el agua, el suelo, el polvo y los accesorios utilizados para el cuidado de las lentes de contacto.

Aunque el principal riesgo se relaciona con el uso y cuidado de las lentes de contacto, la resistencia de sus quistes también resulta relevante al evaluar la eficacia de los productos destinados al reprocesamiento de dispositivos oftálmicos.

La queratoconjuntivitis epidémica es una infección grave y altamente contagiosa. Puede transmitirse mediante las manos, el instrumental oftálmico, las soluciones compartidas y las superficies contaminadas. Los adenovirus carecen de envoltura y pueden permanecer viables durante periodos prolongados en el entorno.

Estos antecedentes refuerzan la necesidad de combinar la correcta desinfección del instrumental con una higiene de manos rigurosa, la limpieza de superficies y medidas específicas ante casos sospechosos.

La endoftalmitis es un proceso inflamatorio de las cavidades intraoculares causado por una infección bacteriana o fúngica.

  • La endoftalmitis exógena aparece tras un traumatismo o una intervención quirúrgica
  • La endoftalmitis endógena se propaga desde el interior del organismo a través del torrente sanguíneo⁶

Candida albicans es uno de los microorganismos causantes más frecuentes.

Aunque es menos común, esta afección puede provocar una pérdida grave de visión. Por ello, prevenir la contaminación es esencial.

Entre otras infecciones oftálmicas se encuentran:

  • Orzuelo
  • Uveítis
  • Celulitis ocular
  • Herpes ocular

Estas afecciones refuerzan la necesidad de aplicar medidas de prevención de infecciones de forma rigurosa y sistemática.

El papel de la desinfección de alto nivel

Los microorganismos presentan distintos niveles de resistencia a los desinfectantes. De mayor a menor resistencia, se clasifican de la siguiente manera:

Los desinfectantes de alto nivel están diseñados para eliminar prácticamente todos los microorganismos, incluidas bacterias, virus, hongos, micobacterias y un número reducido de esporas bacterianas.

¿Por qué los dispositivos oftálmicos requieren desinfección de alto nivel?

Según la clasificación de Spaulding, la mayoría de los instrumentos oftálmicos se consideran dispositivos semicríticos, ya que entran en contacto con las mucosas.

Contacto con el paciente
Clasificación del dispositivo
Método de descontaminación
Piel intactaNo críticoDesinfección de nivel bajo o intermedio
Mucosas o piel no intactaSemicríticoDesinfección de alto nivel
Áreas estériles del organismo, incluido el contacto con sangreCríticoEsterilización

Por ello, requieren una desinfección de alto nivel después de cada uso.

¿Por qué el dióxido de cloro?

La formulación exclusiva de dióxido de cloro de Tristel ofrece eficacia de amplio espectro frente a:

  • Bacterias
  • Virus
  • Hongos
  • Parásitos, incluidos los quistes de protozoos
  • Micobacterias
  • Esporas bacterianas

El dióxido de cloro actúa mediante oxidación, alterando los procesos microbianos y provocando la muerte celular.

A diferencia de los desinfectantes no oxidantes, como los alcoholes, los aldehídos y los compuestos de amonio cuaternario, el dióxido de cloro:

  • Ofrece actividad de amplio espectro
  • Es eficaz frente a microorganismos resistentes
  • No favorece el desarrollo de resistencias microbianas

Además, su formulación se ha desarrollado para combinar una acción rápida con la compatibilidad con los dispositivos oftálmicos.

Eficacia demostrada frente a patógenos oftálmicos

Los productos de Tristel a base de dióxido de cloro se someten a ensayos conforme a la norma EN 14885:2022, que establece un marco para evaluar la eficacia de los desinfectantes de uso médico.

Los ensayos realizados frente a microorganismos representativos demuestran actividad contra una amplia variedad de patógenos.

Los ensayos realizados conforme a la norma EN 14476 demuestran eficacia frente a virus clave, lo que permite inferir su eficacia frente a otros patógenos, incluidos virus emergentes como el SARS-CoV-2.

Se ha demostrado que el dióxido de cloro de Tristel inactiva el SARS-CoV-2 en 30 segundos, incluso en presencia de materia orgánica.

Dado que no existe un método de ensayo normalizado para Acanthamoeba, se han realizado estudios específicos utilizando quistes de Acanthamoeba castellanii.

Debido a la similitud de estos quistes con las esporas bacterianas, los ensayos siguieron métodos esporicidas reconocidos y confirmaron la eficacia frente a este microorganismo.

Guías que respaldan el uso del dióxido de cloro

Los organismos reguladores han reconocido el riesgo de transmisión de infecciones a través de los equipos oftálmicos.

Por ello, no debe asumirse que un mismo producto puede emplearse indistintamente sobre un dispositivo médico y sobre cualquier superficie ambiental. Antes de incorporarlo a un protocolo deben verificarse su uso autorizado, el marcado o registro aplicable y las instrucciones locales del fabricante.

Conclusión: priorizar la prevención

Las infecciones oftálmicas pueden ser difíciles de diagnosticar y provocar complicaciones graves.

Una prevención eficaz de las infecciones debe incluir siempre:

  • Una higiene de manos adecuada entre pacientes
  • La desinfección de alto nivel de los dispositivos oftálmicos antes de su reutilización

Mediante la aplicación de protocolos rigurosos y el uso de desinfectantes de eficacia demostrada, los profesionales de la salud visual pueden reducir el riesgo de infección y proteger la salud de los pacientes.

Soluciones de Tristel para oftalmología

En los entornos oftálmicos se utilizan dos desinfectantes de alto nivel a base de dióxido de cloro:

  • Tristel Duo OPH, para dispositivos oftálmicos
  • Tristel JET LUX, para las superficies del entorno clínico

Ambos productos ofrecen:

  • Eficacia esporicida, virucida, bactericida, micobactericida y fungicida
  • Eficacia frente a quistes de Acanthamoeba
  • Validación mediante ensayos realizados por laboratorios acreditados
Referencias
  1. Ispizua Mendivil E, Durán de la Colina JA. Infectious keratitis associated with contact lens wear: REGINFECOR multicenter study. Arch Soc Esp Oftalmol. 2024;99(6):237–247. Consultar estudio.
  2. Salcedo Miqueleiz A, et al. Brote nosocomial y comunitario de queratoconjuntivitis epidémica en Navarra. Rev Esp Salud Pública. 1997;71(4). Consultar estudio.
  3. Asencio-Durán M, et al. Brote nosocomial de queratoconjuntivitis epidémica en una unidad de cuidados intensivos neonatal. Arch Soc Esp Oftalmol. 2007;82(2):73–80. Consultar estudio.
  4. CDC. A Rational Approach to Disinfection and Sterilization. Clasificación de Spaulding y niveles de desinfección. 2023. Consultar guía.
  5. AEMPS. La AEMPS informa sobre el nuevo marco normativo de aplicación a los productos desinfectantes. 2021. Consultar información.
  6. Tristel Solutions Limited. DUO OPH — Microbiological Efficacy Summary. TRI DUO 865a-1. Septiembre de 2025. Consultar documento.
  7. Tristel Solutions Limited. JET LUX — Microbiological Efficacy Summary. CCH JET 154a-1. Septiembre de 2025. Consultar documento.