
La desinfección de alto nivel (DAN) es esencial en el ámbito sanitario para prevenir las infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS) y combatir la resistencia a los antimicrobianos (RAM).
Las IAAS pueden provocar enfermedades graves, estancias hospitalarias prolongadas y un aumento de los costes sanitarios, y a menudo tienen su origen en dispositivos médicos o superficies contaminadas. Al eliminar la mayoría de los patógenos, incluidos los microorganismos resistentes, la DAN desempeña un papel fundamental en la reducción del riesgo de transmisión. Sin embargo, no todos los desinfectantes son iguales. Durante décadas, los productos a base de cloro se han utilizado ampliamente para la desinfección de superficies. No obstante, cada vez hay más evidencia que pone de manifiesto sus limitaciones en términos de seguridad, practicidad y formación de subproductos. Aquí es donde el dióxido de cloro (ClO₂) entra en juego como una alternativa más eficaz.
Por qué el Dióxido de Cloro Suele Compararse con el Cloro
La principal similitud entre el cloro y el dióxido de cloro es que ambos son oxidantes. Reaccionan con las estructuras vitales de los microorganismos al captar electrones, dañando las paredes celulares, alterando los enlaces químicos de las proteínas clave y, en última instancia, destruyendo el organismo. Sin embargo, a pesar de compartir parte de su nombre, el cloro y el dióxido de cloro son químicamente muy diferentes.
El dióxido de cloro es un compuesto distinto del cloro elemental, tanto en su estructura química como en su comportamiento¹. Las propiedades del ClO₂ se derivan de reacciones de transferencia de un solo electrón, lo que lo convierte en un potente agente oxidante. A diferencia del cloro, el ClO₂ no tiende a reaccionar con materiales orgánicos para formar especies cloradas ni con amoníaco para formar cloraminas¹. Esto significa que evita la formación de subproductos potencialmente nocivos comúnmente asociados con los desinfectantes a base de cloro.
Su principal ventaja frente al cloro es que reduce la formación de compuestos organoclorados perjudiciales¹. De hecho, las investigaciones demuestran que el ClO₂ disminuye la formación de trihalometanos y otros compuestos orgánicos clorados, minimizando la producción de subproductos y ofreciendo un perfil más seguro para los entornos sanitarios².
Además, el dióxido de cloro es aproximadamente 10 veces más soluble en agua que el cloro¹, lo que facilita su preparación y garantiza un uso más constante.
Rendimiento y Practicidad: Por qué es hora de replantearse el uso de tabletas de cloro en el ámbito sanitario
Aunque tanto el cloro como el dióxido de cloro son oxidantes, su eficacia no puede compararse directamente únicamente por concentración (ppm). El dióxido de cloro tiene un potencial de oxidación menor, pero una mayor capacidad oxidativa, lo que lo convierte en una molécula más eficiente para la desinfección.
Una encuesta realizada en 2017 por UNISON entre profesionales sanitarios que utilizan productos a base de cloro reveló efectos secundarios frecuentes:
- Dolor de cabeza: 43%
- Síntomas similares al asma: 52%
- Irritación ocular: 41%
- Molestias nasales: 34%
- Irritación de garganta: 41%
- Problemas cutáneos: 59%
Las tabletas de cloro suelen presentar varios inconvenientes:
- Preparación compleja, que implica contar tabletas y realizar cálculos de dilución.
- Riesgos para la salud cuando se emplean en altas concentraciones necesarias para la desinfección de alto nivel o intensiva.
- Posible daño en superficies y equipos médicos sensibles.


Qué Diferencia al Dióxido de Cloro del Cloro
El dióxido de cloro de Tristel proporciona una desinfección esporicida de alto nivel, ofreciendo resultados consistentes con un único tiempo de contacto y una única tasa de dilución frente a los microorganismos de preocupación.
El ClO₂ tiene un poder oxidante más de 2,5 veces superior al de los desinfectantes a base de cloro². Estas características lo han convertido en el sustituto ideal reconocido internacionalmente de los desinfectantes clorados².
| Química activa | Nivel de desinfección | ¿Un solo tiempo de contacto? | Acción esporicida MEC | Dilución por 5 L de solución |
|---|---|---|---|---|
| Tristel ClO2 | Alto | Sí | 100 – 200 ppm | 1 sobre |
| Chlorine (Cl2) | Alto | No | 5000 ppm | 25 – 50 tabletas |
La solución: Tristel Fuse para superficies médicas
Desinfección esporicida de superficies para entornos sanitarios
Fuse for Medical Surfaces combina la acción limpiadora con el poder esporicida del dióxido de cloro de Tristel. Con una única dilución y un solo tiempo de contacto, se elimina la posibilidad de error humano.
- Esporicida en 5 minutos
- Cumple con los estándares regulatorios
- Efectivo a concentraciones más bajas que el cloro
- Rápido y fácil de usar
- Resultados uniformes
Referencias:
1 Andrés, CMC, Lastra, JMP de la, Andrés Juan, C, Plou, FJ & Pérez-Lebeña, E (2022). “Chlorine Dioxide: Friend or Foe for Cell Biomolecules? A Chemical Approach.” International Journal of Molecular Sciences, 23(24), 15660.
2 Jiang, Y., Qiao, Y., Jin, R., Jia, M., Liu, J., He, Z. & Liu, Z. (2024). “Application of chlorine dioxide and its disinfection mechanism.” Archives of Microbiology, 206(10). https://doi.org/10.1007/s00203-024-04137-7